Estoy a punto de creer que, si el presidente Petro ha tenido varias esposas, el final de sus matrimonios o uniones libres no se dio por decisión de él, sino de ellas. Porque si algo nos ha demostrado el actual presidente de los colombianos es que a él lo pueden engañar, le pueden mentir, lo pueden empujar al ridículo y a pesar de todo él sigue fiel y enamorado. Él no abandona a quien ama, así lo maltrate. Él es una abnegada víctima del enamoramiento.
